Comisión de Formación: primer encuentro de debate con los delegados de Metrovías
Durante el mes de agosto realizamos una actividad formativa en la que participamos alrededor de veinte trabajadores. En la misma, estuvieron presentes tres compañeros del cuerpo de delegados del Subte. Se trató de una actividad organizada por la Comisión de Formación de nuestra agrupación. Teníamos como objetivo discutir tres ejes temáticos: a) el rol del delegado, b) las dificultades y posibilidades en la participación sindical y c) la forma de organización. Pero pensamos que la discusión podía tener un carácter más vivo, si la desarrollábamos en torno a una experiencia concreta como la de los compañeros de Metrovías.
Esta experiencia compartida con los compañeros del subte, nos sirvió para pensar en perspectiva nuestra proyección organizativa como trabajadores/as del MTEySS. Pero por sobre todas las cosas, nos ayudo a pensar el significado concreto que tiene forjar una genuina democracia sindical. Pudimos entender que este horizonte debe atravesar distintos momentos en la organización. Sin perderse de vista la necesidad de forjar pequeños triunfos que nos den las fuerzas necesarias, para ganar confianza en la decisión y en la práctica colectiva. Aprendiendo a valorar que estos procesos están atravesados por aciertos y errores, que los compañeros del subte, nos plantearon como ineludibles.
Otra de las cuestiones importantes que nos comentaron, fue cómo el cuerpo de delegados supo construir paradigmas para avanzar de a un paso a la vez en la lucha y la organización. La lucha por las seis horas de trabajo, la reivindicación contra la precarización de los trabajadores tercerizados y por ultimo, la lucha por el Sindicato propio, son ejemplos de estos paradigmas surgidos de la comprensión de las necesidades de cada momento.
Es cierto que los recorridos de lucha y de organización, no se pueden trasladar automáticamente sin tomar en cuenta las particularidades. No sólo entran en juego las características de los trabajadores y su rol en la sociedad, sino también el momento en que se encuentra el desarrollo de su organización. Pero más allá de estas consideraciones, creemos que sí podemos aprender de otras experiencias, extrayendo de ellas algunas generalizaciones. Quizá esto sea lo que más en claro nos ha quedado, al escuchar la intervención de uno de los compañeros de Metrovías. “No hay un ABC de cómo organizarse. Si es que lo hay, debe ser la organización de base”. Se trata de un aprendizaje de carácter metodológico y de principio. Sabiendo que la organización de base puede ser la mejor forma de suscitar el compromiso para la lucha por nuestras reivindicaciones. Y creemos que esta es la mejor lección que pudimos sacar.
Desde la Comisión de Formación de Empieza por Casa queremos seguir desarrollando estas experiencias de aprendizaje. Creemos que podemos comprometernos mejor como trabajadores, si ganamos más claridad sobre nuestras potencialidades y también sobre nuestras limitaciones. Por eso, seguimos trabajando y formándonos.
viernes, 13 de noviembre de 2009
PLANTIFICADOS
Planta Permanente: salarios por el suelo y sin posibilidades de progreso
La Planta Permanente del MTEySS incluye una gran cantidad de compañeras y compañeros con importante antigüedad en su empleo y muy pocas posibilidades de progreso. Cuando se produce una vacante para acceder a un cargo, los concursos son digitados y generalmente algún protegido termina llevándose el premio.
El sueldo de la carrera administrativa no nos alcanza para llevar una vida digna. Un compañero de las categorías E o F no puede llegar a fin de mes –y así y todo con mucha dificultad– si no hace horas extras.
¿Qué posibilidades de perfeccionarnos o de capacitarnos seriamente podemos tener si pasamos hasta 12 horas diarias trabajando e incluso tenemos que hacerlo también los sábados?
¿Y qué solución tendrá un compañero de la categoría D que no pueda hacer horas extras? No le quedará otra salida que procurarse otro rebusque.
A esto hay que sumarle que en cualquiera de estas categorías, el que no pertenece a algún área de élite, no cobra unidades retributivas.
Y todo suma; o, mejor dicho, todo resta. Por ejemplo, las situaciones traumáticas debidas a los cambios de área. Y si a este panorama le ponemos como escenario el Edificio de Callao 114 y el olvido en el que están las compañeras y compañeros que trabajan ahí, completamos un panorama poco feliz.
La realidad es que nos encontramos huérfanos de apoyo y organización sindical y –salvo los que se ocupan por sus dádivas– vemos la necesidad de unirnos para luchar por los derechos del conjunto de los trabajadores, independientemente de su modalidad de contratación.
Por eso, no vamos a intentar salvarnos solos como hacen los cuadros dóciles a quienes les otorgan cargos figurados de “encargados” y terminan persiguiendo a los laburantes. Por ahí, a lo único que se llega es a felpudo de los burócratas.
¿Qué recibimos en todos estos años?
Primero, los escalafones agobiantes a partir de la época de “Méndez”, con el SINAPA y la pérdida del 1,5% por antigüedad. Después la Alianza, que se tragó el 13% de nuestros salarios y de los contratados por el Decreto 1184. Y los Convenios divididos entre el Ministerio de Trabajo y el ANSES; y la renovación de contratos de Planta Transitoria desde la década pasada; y la continuidad de las carreras administrativas a dedo…
Los trabajadores podemos pelearla mejor proponiendo reclamos y luchando por nosotros mismos. Y podemos hacerlo porque somos el engranaje que hace mover al Ministerio.
Los trabajadores y trabajadoras de Planta Permanente somos la pata que falta para impulsar los derechos legítimos de todos los compañeros del Ministerio, sometidos a la política de olvido por parte del Estado y a la inercia sindical que nos agobia y nos separa cada día más.
Nadie mejor que nosotros sabe lo que necesitamos. No permitamos que hagan como si no existiéramos.
Unámonos y defendamos nuestros derechos.

La Planta Permanente del MTEySS incluye una gran cantidad de compañeras y compañeros con importante antigüedad en su empleo y muy pocas posibilidades de progreso. Cuando se produce una vacante para acceder a un cargo, los concursos son digitados y generalmente algún protegido termina llevándose el premio.
El sueldo de la carrera administrativa no nos alcanza para llevar una vida digna. Un compañero de las categorías E o F no puede llegar a fin de mes –y así y todo con mucha dificultad– si no hace horas extras.
¿Qué posibilidades de perfeccionarnos o de capacitarnos seriamente podemos tener si pasamos hasta 12 horas diarias trabajando e incluso tenemos que hacerlo también los sábados?
¿Y qué solución tendrá un compañero de la categoría D que no pueda hacer horas extras? No le quedará otra salida que procurarse otro rebusque.
A esto hay que sumarle que en cualquiera de estas categorías, el que no pertenece a algún área de élite, no cobra unidades retributivas.
Y todo suma; o, mejor dicho, todo resta. Por ejemplo, las situaciones traumáticas debidas a los cambios de área. Y si a este panorama le ponemos como escenario el Edificio de Callao 114 y el olvido en el que están las compañeras y compañeros que trabajan ahí, completamos un panorama poco feliz.
La realidad es que nos encontramos huérfanos de apoyo y organización sindical y –salvo los que se ocupan por sus dádivas– vemos la necesidad de unirnos para luchar por los derechos del conjunto de los trabajadores, independientemente de su modalidad de contratación.
Por eso, no vamos a intentar salvarnos solos como hacen los cuadros dóciles a quienes les otorgan cargos figurados de “encargados” y terminan persiguiendo a los laburantes. Por ahí, a lo único que se llega es a felpudo de los burócratas.
¿Qué recibimos en todos estos años?
Primero, los escalafones agobiantes a partir de la época de “Méndez”, con el SINAPA y la pérdida del 1,5% por antigüedad. Después la Alianza, que se tragó el 13% de nuestros salarios y de los contratados por el Decreto 1184. Y los Convenios divididos entre el Ministerio de Trabajo y el ANSES; y la renovación de contratos de Planta Transitoria desde la década pasada; y la continuidad de las carreras administrativas a dedo…
Los trabajadores podemos pelearla mejor proponiendo reclamos y luchando por nosotros mismos. Y podemos hacerlo porque somos el engranaje que hace mover al Ministerio.
Los trabajadores y trabajadoras de Planta Permanente somos la pata que falta para impulsar los derechos legítimos de todos los compañeros del Ministerio, sometidos a la política de olvido por parte del Estado y a la inercia sindical que nos agobia y nos separa cada día más.
Nadie mejor que nosotros sabe lo que necesitamos. No permitamos que hagan como si no existiéramos.
Unámonos y defendamos nuestros derechos.
Con nuestra participación ejercemos nuestros derechos
Recorrido de trabajo de la Comisión de Géneros de Empieza por Casa: del Taller en el Bauen al Encuentro Nacional de Mujeres en Tucumán
La Comisión de Géneros de Empieza por Casa se propuso generar espacios en los cuales las mujeres logremos efectivizar el ejercicio de nuestros derechos (ya sea haciéndolos cumplir o conquistándolos) y la participación política, social y sindical a través de la ocupación de espacios de decisión. Y es en función de esto que nuestro primer paso fue presentarnos ante la sociedad “ministerial” femenina y propiciar una charla entre las compañeras del Ministerio.
El viernes 11 de septiembre las trabajadoras del Ministerio encontramos un espacio en donde pudimos escucharnos, vernos y enseñarnos. Nosotras, como trabajadoras, nos juntamos. La cita fue en el Bauen. El motivo conocernos y compartir nuestras vivencias, identificar nuestra cotidiana realidad. Para ello proyectamos un corto de Las mujeres de Urabá (Colombia) a través del cual nos mostraron sus miedos, presiones, deseos y experiencias, y así luego de verlas, se fue generando un debate rico, heterogéneo y movilizante. Nosotras comenzamos a hablar de nuestras dudas, miedos y percepciones de manera libre, escuchándonos unas a otras: la doble jornada laboral, las relaciones de poder cotidianas (en el ámbito doméstico y en el laboral), los abusos y la violencia, los estereotipos femeninos, la maternidad y el “deber ser” fueron algunas de las cuestiones que comenzaron a emerger. Las temáticas fueron surgiendo unas a unas de manera espontánea. Pero más allá de todo, lo importante es que pudimos encontrarnos y reconocernos y reconocer la importancia de generar espacios para compartir y acompañarnos. Todas coincidimos en que este tipo de encuentros materializa la oportunidad de tejer una red que permita un trabajo capaz de ayudarnos a pensarnos y repensarnos desde nuestras prácticas habituales. De esta manera, el taller concluyó con muchas cuestiones para profundizar y ahondar en próximos espacios de reflexión.
Participar es también nuestro deber
El desconocimiento de nuestros derechos hace que no podamos hacer valer aquello que nos corresponde. La naturalización de ciertas situaciones genera adaptación y la creencia de que tenemos que ser de determinada forma o comportarnos de tal otra sólo para sentir la aceptación de las/los otras/os.
Todas esas situaciones invocan la necesidad de transparentar relaciones de poder que se van instalando entre varones y mujeres en cada rincón de nuestra cotidianeidad, de manera natural y por lo tanto indiscutible.
Empoderarnos, ésa es la cuestión. Lograr tomar el poder de nuestras decisiones, lograr armar, sostener y hacer valer nuestras opiniones frente a quien sea. Entender que participar en pos de reivindicar nuestros derechos como trabajadoras y trabajadores es tarea tanto de varones como de mujeres.
De esta manera, es necesario que podamos revisar nuestras prácticas porque es desde ellas desde donde vamos a poder realizar los cambios concretos. Por eso, trabajar entre todas/os sobre nuestro día a día y sobre la manera en que nos interpelamos es parte de este proceso, el cual debe ser transitado de manera conjunta para que exista realmente un cambio en las relaciones de género.
Haciéndonos presentes en Tucumán
Finalmente, llegó y pasó el ENM. La capital tucumana nos recibió fervientemente al compás de las voces de más de 16.000 mujeres que arribamos para luchar y reivindicar nuestros derechos. Derechos que cada una de nosotras debemos hacer valer.
El Encuentro tuvo lugar el fin de semana del 10 al 12 de octubre y consistió en el desarrollo de talleres de múltiples temáticas que hacen referencia a la vida de la mujer. Los mismos se desarrollaron a partir del debate y el aporte de cada una de las participantes, las cuales eran de procedencia heterogénea (partidos políticos, organizaciones sociales, movimientos y organizaciones sindicales) y contaban con experiencias diversas. Cada uno de los talleres plasmó en las conclusiones finales el consenso colectivo alcanzado en el debate. Las mismas fueron leídas en cada taller en particular el día domingo y de manera general el lunes al mediodía. Conjuntamente a la realización de dichos talleres, el Encuentro contó con una suculenta agenda cultural que abarcó desde obras de teatro, charlas, exposiciones y música en vivo, entre otras tantas ofertas.
Salteñas, jujeñas, cordobesas, misioneras, santiagueñas, mujeres de cada una de las provincias del país confluyeron en Tucumán con los brazos en alto y las voces al unísono para decir basta. Basta a cualquier tipo de discriminación y violencia contra la mujer, basta de desaparecidas por las redes de prostitución de niñas, jóvenes y mujeres. Y, a su vez, esas fueron las mismas voces que gritaron sí a la organización de las mujeres para acerse oír y hacer valer cada uno de sus derechos.
El momento de mayor concentración de fuerzas tuvo despliegue en la Marcha del Encuentro el domingo por la tarde. Durante la misma las miles de mujeres congregadas se mostraron, se oyeron, se expresaron. La unión hace a la fuerza y eso quedó demostrado en cada una de las calles en que miles y miles de nosotras marchamos conjuntamente para decir: “Cuando una mujer dice no, es no” en todos los ámbitos de la vida.
Hacia dónde vamos
En particular, desde la Comisión de Géneros de este Ministerio buscamos poder organizarnos para que las mujeres logremos participar y estar en cada uno de los espacios en donde se toman decisiones que nos atañen a todos y todas por igual. Por eso buscamos y propiciamos periódicos encuentros para identificar nuestras inquietudes y dificultades y trabajarlas entre todas, apoyándonos para lograr que ser mujer no obstaculice los procesos de validación de nuestros derechos como mujeres y como trabajadoras: para ser reconocidas como mujeres trabajadoras con derechos.
Importante es lograr visualizar al sindicato como un espacio del cual debemos apropiarnos y motorizarlo a fin de hacer valer nuestros derechos y terminar con la precariedad laboral que sufrimos todos y todas. Motorizarlo es parte de nuestra tarea.
Sólo con la participación y compromiso de todas y todos podremos lograrlo.
La Comisión de Géneros de Empieza por Casa se propuso generar espacios en los cuales las mujeres logremos efectivizar el ejercicio de nuestros derechos (ya sea haciéndolos cumplir o conquistándolos) y la participación política, social y sindical a través de la ocupación de espacios de decisión. Y es en función de esto que nuestro primer paso fue presentarnos ante la sociedad “ministerial” femenina y propiciar una charla entre las compañeras del Ministerio.
El viernes 11 de septiembre las trabajadoras del Ministerio encontramos un espacio en donde pudimos escucharnos, vernos y enseñarnos. Nosotras, como trabajadoras, nos juntamos. La cita fue en el Bauen. El motivo conocernos y compartir nuestras vivencias, identificar nuestra cotidiana realidad. Para ello proyectamos un corto de Las mujeres de Urabá (Colombia) a través del cual nos mostraron sus miedos, presiones, deseos y experiencias, y así luego de verlas, se fue generando un debate rico, heterogéneo y movilizante. Nosotras comenzamos a hablar de nuestras dudas, miedos y percepciones de manera libre, escuchándonos unas a otras: la doble jornada laboral, las relaciones de poder cotidianas (en el ámbito doméstico y en el laboral), los abusos y la violencia, los estereotipos femeninos, la maternidad y el “deber ser” fueron algunas de las cuestiones que comenzaron a emerger. Las temáticas fueron surgiendo unas a unas de manera espontánea. Pero más allá de todo, lo importante es que pudimos encontrarnos y reconocernos y reconocer la importancia de generar espacios para compartir y acompañarnos. Todas coincidimos en que este tipo de encuentros materializa la oportunidad de tejer una red que permita un trabajo capaz de ayudarnos a pensarnos y repensarnos desde nuestras prácticas habituales. De esta manera, el taller concluyó con muchas cuestiones para profundizar y ahondar en próximos espacios de reflexión.
Participar es también nuestro deber
El desconocimiento de nuestros derechos hace que no podamos hacer valer aquello que nos corresponde. La naturalización de ciertas situaciones genera adaptación y la creencia de que tenemos que ser de determinada forma o comportarnos de tal otra sólo para sentir la aceptación de las/los otras/os.
Todas esas situaciones invocan la necesidad de transparentar relaciones de poder que se van instalando entre varones y mujeres en cada rincón de nuestra cotidianeidad, de manera natural y por lo tanto indiscutible.
Empoderarnos, ésa es la cuestión. Lograr tomar el poder de nuestras decisiones, lograr armar, sostener y hacer valer nuestras opiniones frente a quien sea. Entender que participar en pos de reivindicar nuestros derechos como trabajadoras y trabajadores es tarea tanto de varones como de mujeres.
De esta manera, es necesario que podamos revisar nuestras prácticas porque es desde ellas desde donde vamos a poder realizar los cambios concretos. Por eso, trabajar entre todas/os sobre nuestro día a día y sobre la manera en que nos interpelamos es parte de este proceso, el cual debe ser transitado de manera conjunta para que exista realmente un cambio en las relaciones de género.
Haciéndonos presentes en Tucumán
Finalmente, llegó y pasó el ENM. La capital tucumana nos recibió fervientemente al compás de las voces de más de 16.000 mujeres que arribamos para luchar y reivindicar nuestros derechos. Derechos que cada una de nosotras debemos hacer valer.
El Encuentro tuvo lugar el fin de semana del 10 al 12 de octubre y consistió en el desarrollo de talleres de múltiples temáticas que hacen referencia a la vida de la mujer. Los mismos se desarrollaron a partir del debate y el aporte de cada una de las participantes, las cuales eran de procedencia heterogénea (partidos políticos, organizaciones sociales, movimientos y organizaciones sindicales) y contaban con experiencias diversas. Cada uno de los talleres plasmó en las conclusiones finales el consenso colectivo alcanzado en el debate. Las mismas fueron leídas en cada taller en particular el día domingo y de manera general el lunes al mediodía. Conjuntamente a la realización de dichos talleres, el Encuentro contó con una suculenta agenda cultural que abarcó desde obras de teatro, charlas, exposiciones y música en vivo, entre otras tantas ofertas.
Salteñas, jujeñas, cordobesas, misioneras, santiagueñas, mujeres de cada una de las provincias del país confluyeron en Tucumán con los brazos en alto y las voces al unísono para decir basta. Basta a cualquier tipo de discriminación y violencia contra la mujer, basta de desaparecidas por las redes de prostitución de niñas, jóvenes y mujeres. Y, a su vez, esas fueron las mismas voces que gritaron sí a la organización de las mujeres para acerse oír y hacer valer cada uno de sus derechos.
El momento de mayor concentración de fuerzas tuvo despliegue en la Marcha del Encuentro el domingo por la tarde. Durante la misma las miles de mujeres congregadas se mostraron, se oyeron, se expresaron. La unión hace a la fuerza y eso quedó demostrado en cada una de las calles en que miles y miles de nosotras marchamos conjuntamente para decir: “Cuando una mujer dice no, es no” en todos los ámbitos de la vida.
Hacia dónde vamos
En particular, desde la Comisión de Géneros de este Ministerio buscamos poder organizarnos para que las mujeres logremos participar y estar en cada uno de los espacios en donde se toman decisiones que nos atañen a todos y todas por igual. Por eso buscamos y propiciamos periódicos encuentros para identificar nuestras inquietudes y dificultades y trabajarlas entre todas, apoyándonos para lograr que ser mujer no obstaculice los procesos de validación de nuestros derechos como mujeres y como trabajadoras: para ser reconocidas como mujeres trabajadoras con derechos.
Importante es lograr visualizar al sindicato como un espacio del cual debemos apropiarnos y motorizarlo a fin de hacer valer nuestros derechos y terminar con la precariedad laboral que sufrimos todos y todas. Motorizarlo es parte de nuestra tarea.
Sólo con la participación y compromiso de todas y todos podremos lograrlo.
Nuestros derechos: aquí y ahora (Parte II)
Los derechos económicos y sociales que nos escamotean
Desde la Comisión de Derechos Humanos de Empieza por Casa proponemos continuar con la reflexión iniciada en el Boletín Nº 3 respecto de algunos de los derechos sociales y económicos que encontramos en la segunda parte del Art.14 bis de la Constitución Nacional.
El mismo declara en su parte final: “El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial”.
El texto da cuenta entonces de condiciones dignas, las que incluyen tanto aquellas que hacen a los modos de contratación hasta los contextos edilicios y de los espacios físicos donde los trabajadores desempeñamos las tareas cotidianas.
Por el contrario, el estado viola permanentemente las normas laborales, mediante la modalidad de mantener trabajando como contratados monotributistas a la mitad de sus empleados, evitando con esto las cargas sociales, el reconocimiento de la antigüedad, las indemnizaciones, el descanso pago. Como así mismo los numerosos ejemplos de trabajadores/as que en nuestro Ministerio recibieron despidos arbitrarios y que a través de las normativas PNUD, BID, BM, el estado acepta la prórroga de jurisdicción de sus tribunales laborales, que a la hora de fallar, o bien se declaran incompetentes, o consideran que ha existido una mera locación de servicios cuando en los hechos se trata de una relación de trabajo encubierta (más de 10 años de antigüedad, marcado de tarjeta de asistencia, carga horaria, etc.). A lo que se agrega el desconocimiento de los permanentes reclamos de mejoras en las condiciones laborales, donde el hacinamiento y la falta de luz natural son notas distintivas de las diferentes áreas de este Ministerio.
Por último, en la reflexión conjunta de este Artículo 14 bis, nos parece necesario mencionar lo vinculado al derecho a la organización sindical libre, cuando resulta paradójico y significativo que este Ministerio –como actor garante del reconocimiento a ese derecho- niega la posibilidad de personería a la CTA y desconoce asimismo a diferentes sindicatos el ejercicio pleno de sus deberes y derechos, frente a la legitimidad de los reclamos de organización y reconocimiento, constituyendo un ataque directo al derecho de representación gremial reconocido por la Constitución Nacional. Mantiene, lo que eufemísticamente denomina “organización sindical libre” y que concretamente consiste en estructuras dominadas por una burocracia sindical que dice representar a los trabajadores de su gremio, pero en realidad son enriquecidos socios del poder de turno.
La Constitución como ley suprema desde su proclama magna, garantiza a los hombres y mujeres derechos inalienables y universales para su ejercicio, que tienen validez en tanto se ejerzan y para esto siempre resulta imprescindible la acción de reclamar colectivamente. Si esto no sucede, si los derechos no son exigibles -en este caso, de los trabajadores estatales- la Constitución Nacional y las normas dictadas en su consecuencia son letra muerta.
Es por ello que lograr la conformación de un poder judicial independiente, que emita sentencias de acuerdo a la Constitución, es imprescindible y urgente a fin de dar por terminado con situaciones laborales como las que expusimos.
Desde la Comisión de Derechos Humanos de Empieza por Casa proponemos continuar con la reflexión iniciada en el Boletín Nº 3 respecto de algunos de los derechos sociales y económicos que encontramos en la segunda parte del Art.14 bis de la Constitución Nacional.
El mismo declara en su parte final: “El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial”.
El texto da cuenta entonces de condiciones dignas, las que incluyen tanto aquellas que hacen a los modos de contratación hasta los contextos edilicios y de los espacios físicos donde los trabajadores desempeñamos las tareas cotidianas.
Por el contrario, el estado viola permanentemente las normas laborales, mediante la modalidad de mantener trabajando como contratados monotributistas a la mitad de sus empleados, evitando con esto las cargas sociales, el reconocimiento de la antigüedad, las indemnizaciones, el descanso pago. Como así mismo los numerosos ejemplos de trabajadores/as que en nuestro Ministerio recibieron despidos arbitrarios y que a través de las normativas PNUD, BID, BM, el estado acepta la prórroga de jurisdicción de sus tribunales laborales, que a la hora de fallar, o bien se declaran incompetentes, o consideran que ha existido una mera locación de servicios cuando en los hechos se trata de una relación de trabajo encubierta (más de 10 años de antigüedad, marcado de tarjeta de asistencia, carga horaria, etc.). A lo que se agrega el desconocimiento de los permanentes reclamos de mejoras en las condiciones laborales, donde el hacinamiento y la falta de luz natural son notas distintivas de las diferentes áreas de este Ministerio.
Por último, en la reflexión conjunta de este Artículo 14 bis, nos parece necesario mencionar lo vinculado al derecho a la organización sindical libre, cuando resulta paradójico y significativo que este Ministerio –como actor garante del reconocimiento a ese derecho- niega la posibilidad de personería a la CTA y desconoce asimismo a diferentes sindicatos el ejercicio pleno de sus deberes y derechos, frente a la legitimidad de los reclamos de organización y reconocimiento, constituyendo un ataque directo al derecho de representación gremial reconocido por la Constitución Nacional. Mantiene, lo que eufemísticamente denomina “organización sindical libre” y que concretamente consiste en estructuras dominadas por una burocracia sindical que dice representar a los trabajadores de su gremio, pero en realidad son enriquecidos socios del poder de turno.
La Constitución como ley suprema desde su proclama magna, garantiza a los hombres y mujeres derechos inalienables y universales para su ejercicio, que tienen validez en tanto se ejerzan y para esto siempre resulta imprescindible la acción de reclamar colectivamente. Si esto no sucede, si los derechos no son exigibles -en este caso, de los trabajadores estatales- la Constitución Nacional y las normas dictadas en su consecuencia son letra muerta.
Es por ello que lograr la conformación de un poder judicial independiente, que emita sentencias de acuerdo a la Constitución, es imprescindible y urgente a fin de dar por terminado con situaciones laborales como las que expusimos.
Forjando memoria popular en el Ministerio
Por iniciativa de un grupo de compañeros/as del Ministerio, a partir del martes 13 de octubre, había comenzado a circular para la firma una nota dirigida al ministro Tomada solicitando el retiro de la placa de inauguración del edificio central de la calle Alem, en la que se hacía referencia al represor Sadi Pepa.
Como es de público conocimiento, el jueves 15 de octubre el Dr. Tomada envió un comunicado informando sobre el retiro de la insignia, 24 horas antes del día previsto para la entrega de las firmas. Por lo tanto, puede decirse que el objetivo, en parte, está cumplido. Sin embargo, la alegría por la concreción del hecho se confunde con una sensación amarga, ya que la resolución omitió reconocer el origen de la propuesta.
No es una cuestión de celo y sería un despropósito que alguien pretenda arrogarse méritos por una iniciativa de este tipo, en la que participaron activamente y de forma independiente un amplio grupo de compañeros y compañeras, en un proceso que estaba en crecimiento poniendo en evidencia el profundo valor de la memoria.
Simplemente, entendemos que corresponde destacar que esta celeridad está determinada por la recolección de firmas y por toda una serie de iniciativas surgidas a partir de ella, las cuales de ninguna manera se han agotado. Nadie ignora que esta inscripción acompañó los casi 6 años de gestión del Dr. Tomada, sin que se conocieran cuestionamientos. Y todos sabemos, Sadi Pepa no cometió sus aberrantes delitos en las últimas semanas.
Más allá de lo dicho, esta gratificación viene acompañada por una verdad que, añeja como el viento, no conviene perder de vista: cuando los trabajadores y trabajadoras somos capaces de organizarnos colectivamente, nuestros planteos y reivindicaciones se hacen más fuertes y nos ponen en mejores condiciones para lograr nuestros objetivos.
Expresamos nuestra satisfacción por el retiro de la placa, al mismo tiempo que alentamos a completar la tarea, en consonancia con lo que muchas compañeras y compañeros ya vienen proponiendo: ¡Queremos una placa que en el mismo sitio donde antes se mencionaba a un represor, ahora se reivindique a los 30.000 compañeros y compañeras detenidos-desaparecidos!
Subnota:
12 de octubre
Al cumplirse un nuevo aniversario del desembarco de Cristobal Colón por estas tierras, en el MTEySS pudimos leer algunos pronunciamientos dignos de la revista Billiken. En Intranet se afirmó que ese hecho significó “incorporar un nuevo continente entre los existentes en el mundo conocido” iniciandose así “una nueva identidad producto del encuentro y fusión de los pueblos originarios del continente americano y los colonizadores españoles”. Lo mismo, con similares términos, dijo UPCN en un mail interno.
Del colosal saqueo de riquezas y del brutal genocidio de los pueblos originarios, ni una sola palabra.
JULIO LÓPEZ
A 3 años de su desaparición, exigimos al gobierno su aparición con vida
Este 18 de septiembre se cumplieron tres años que Julio López debía presentarse en el juicio contra el ex comisario de la Policía Bonaerense en tiempos de la dictadura Miguel Etchecolatz.
Julio López, había sido un testigo fundamental en el juicio, donde explicó detalladamente su propio secuestro y torturas, pero además el modo en el que fueron sometidos y asesinados otros compañeros y la responsabilidad que en los mismos tuvo el dictador Etchecolatz.
Julio López, un ex albañil que tuvo el coraje de prestar su testimonio en un juicio contra represores, fue testigo crucial y querellante en el primer juicio oral y público por genocidio tras la anulación de las leyes de impunidad. No contaba con cuidado ni protección alguna y fue uno de los tres querellantes en la causa, junto a la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos
Julio López, tenía el pecho marcado con los rastros de la picana y por eso ofreció mostrarle sus heridas a los jueces como prueba durante el juicio. Él, junto a otros tantos, lograron con su testimonio reconstruir ese nido de la policía bonaerense y así señalaron a los represores y nombraron a sus víctimas.
Aquel 18 de septiembre de 2006, Julio López iba a terminar un capítulo de esa historia que comenzó cuando lo secuestraron, el 27 de octubre de 1976 y que a lo largo de 30 años tropezó con las más increíbles formas de impunidad. “La causa que lo tuvo como testigo puede ser también considerada un nido: sólo contabilizando los últimos tropiezos judiciales, tuvo desde marzo de 2000 –fecha en que se llevaron adelante las audiencias de los llamados Juicios por la Verdad- tantas idas y vueltas que cuesta creer que en el momento crucial, López no estuviera allí para escuchar el fallo. Pero no estuvo. No hay metáforas para explicar el por qué: una vez más, nadie vio qué pasó”, sostiene Adriana Calvo de la Asociación de Ex Detenidos.
Julio López fue amenazado con un: “Callate la boca y no digas nada”, le dijeron cuando lo soltaron dos años y medio, luego de haber soportado cuatro centros clandestinos de detención –el Pozo de Arana, la Unidad de Cuatrerismo, la Comisaría 5 de La Plata y la Comisaría 8, también de esa ciudad- hasta que lo “legalizaron” poniéndolo a disposición del Poder Ejecutivo Nacional en una cárcel, de donde salió finalmente el 25 de junio de 1979. Pero Julio López habló. Sin embargo, la historia no terminaba allí: el centro de impunidad que denunció López involucra a, por lo menos, 62 militares y policías; y sólo 7 están detenidos.
Julio López sigue desaparecido y, según Calvo, lo secuestró la Policía Bonaerense en respuesta a la condena por genocidio contra Etchecolatz.
Julio López, 76 años, está desaparecido desde el domingo 17 de septiembre. Su presencia era vital un día después durante el alegato contra el ex comisario Miguel Etchecolatz, por homicidios, torturas y desapariciones cometidas durante la dictadura.
Julio López fue un desaparecido durante la dictadura y es un desaparecido ahora en democracia.
Julio López, te nombramos.
Julio Lopez proclamamos para conservar la memoria.
Julio López, PRESENTE, AHORA Y SIEMPRE.
Este 18 de septiembre se cumplieron tres años que Julio López debía presentarse en el juicio contra el ex comisario de la Policía Bonaerense en tiempos de la dictadura Miguel Etchecolatz.
Julio López, había sido un testigo fundamental en el juicio, donde explicó detalladamente su propio secuestro y torturas, pero además el modo en el que fueron sometidos y asesinados otros compañeros y la responsabilidad que en los mismos tuvo el dictador Etchecolatz.
Julio López, un ex albañil que tuvo el coraje de prestar su testimonio en un juicio contra represores, fue testigo crucial y querellante en el primer juicio oral y público por genocidio tras la anulación de las leyes de impunidad. No contaba con cuidado ni protección alguna y fue uno de los tres querellantes en la causa, junto a la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos
Julio López, tenía el pecho marcado con los rastros de la picana y por eso ofreció mostrarle sus heridas a los jueces como prueba durante el juicio. Él, junto a otros tantos, lograron con su testimonio reconstruir ese nido de la policía bonaerense y así señalaron a los represores y nombraron a sus víctimas.
Aquel 18 de septiembre de 2006, Julio López iba a terminar un capítulo de esa historia que comenzó cuando lo secuestraron, el 27 de octubre de 1976 y que a lo largo de 30 años tropezó con las más increíbles formas de impunidad. “La causa que lo tuvo como testigo puede ser también considerada un nido: sólo contabilizando los últimos tropiezos judiciales, tuvo desde marzo de 2000 –fecha en que se llevaron adelante las audiencias de los llamados Juicios por la Verdad- tantas idas y vueltas que cuesta creer que en el momento crucial, López no estuviera allí para escuchar el fallo. Pero no estuvo. No hay metáforas para explicar el por qué: una vez más, nadie vio qué pasó”, sostiene Adriana Calvo de la Asociación de Ex Detenidos.
Julio López fue amenazado con un: “Callate la boca y no digas nada”, le dijeron cuando lo soltaron dos años y medio, luego de haber soportado cuatro centros clandestinos de detención –el Pozo de Arana, la Unidad de Cuatrerismo, la Comisaría 5 de La Plata y la Comisaría 8, también de esa ciudad- hasta que lo “legalizaron” poniéndolo a disposición del Poder Ejecutivo Nacional en una cárcel, de donde salió finalmente el 25 de junio de 1979. Pero Julio López habló. Sin embargo, la historia no terminaba allí: el centro de impunidad que denunció López involucra a, por lo menos, 62 militares y policías; y sólo 7 están detenidos.
Julio López sigue desaparecido y, según Calvo, lo secuestró la Policía Bonaerense en respuesta a la condena por genocidio contra Etchecolatz.
Julio López, 76 años, está desaparecido desde el domingo 17 de septiembre. Su presencia era vital un día después durante el alegato contra el ex comisario Miguel Etchecolatz, por homicidios, torturas y desapariciones cometidas durante la dictadura.
Julio López fue un desaparecido durante la dictadura y es un desaparecido ahora en democracia.
Julio López, te nombramos.
Julio Lopez proclamamos para conservar la memoria.
Julio López, PRESENTE, AHORA Y SIEMPRE.
Cine: el recomendado de Empieza por Casa
“It`s a free World” (Es un mundo libre), Gran Bretaña, 2008
La última película del talentoso y controvertido Ken Loach (“Pan y Rosas”; “El viento que acaricia el prado”) se mete con un tema que no nos es ajeno a los argentinos en general y a los trabajadores del Ministerio en particular: las contradicciones del mercado de trabajo. Con la agudeza y la profundidad que lo caracterizan, Loach nos muestra una de las caras más oscuras de la sociedad moderna.
La historia gira en torno a Angie (Kierston Wareing), una empleada de una agencia de personal temporario con una carrera laboral aparentemente exitosa que, al ser despedida de forma sorpresiva y arbitraria, se ve en la necesidad de buscar una nueva fuente de ingresos.
El deseo de independencia y de lograr un mayor nivel de vida hacen que Angie se decida a emprender su propio negocio de colocación de empleos, aprovechando su experiencia. Su compañera y amiga Rose (Juliet Ellis) será su socia en la empresa.
Hasta aquí la trama parece no presentar ningún conflicto, pero lo que todavía no se dijo es que el principal negocio de las agencias de empleo es reclutar inmigrantes, cobrándoles una cuota, para colocarlos como mano de obra barata en el mercado.
Ahora, como responsable del “negocio”, Angie debe enfrentarse cara a cara con las situaciones y las necesidades de estas personas que llegan a Inglaterra huyendo de la miseria de sus países buscando una vida mejor, poniendo a prueba sus propios valores e ideales.
La película nos enfrenta, de manera brillante, con nuestra propia responsabilidad en la realidad social y con el resto de los trabajadores. Un retrato sin concesiones de una sociedad competitiva y excluyente que nos enfrenta a unos contra otros por las migas de la torta.
Si bien esta película no se estrenó comercialmente en la Argentina (sólo se vio en el BAFICI 2008) podrá verse próximamente en el ciclo de cine-debate que está organizando la Comisión de Cultura de Empieza por Casa. Nuestra calificación: 8 Don Carlos.
¡A no perdérsela!
La última película del talentoso y controvertido Ken Loach (“Pan y Rosas”; “El viento que acaricia el prado”) se mete con un tema que no nos es ajeno a los argentinos en general y a los trabajadores del Ministerio en particular: las contradicciones del mercado de trabajo. Con la agudeza y la profundidad que lo caracterizan, Loach nos muestra una de las caras más oscuras de la sociedad moderna.
La historia gira en torno a Angie (Kierston Wareing), una empleada de una agencia de personal temporario con una carrera laboral aparentemente exitosa que, al ser despedida de forma sorpresiva y arbitraria, se ve en la necesidad de buscar una nueva fuente de ingresos.
El deseo de independencia y de lograr un mayor nivel de vida hacen que Angie se decida a emprender su propio negocio de colocación de empleos, aprovechando su experiencia. Su compañera y amiga Rose (Juliet Ellis) será su socia en la empresa.
Hasta aquí la trama parece no presentar ningún conflicto, pero lo que todavía no se dijo es que el principal negocio de las agencias de empleo es reclutar inmigrantes, cobrándoles una cuota, para colocarlos como mano de obra barata en el mercado.
Ahora, como responsable del “negocio”, Angie debe enfrentarse cara a cara con las situaciones y las necesidades de estas personas que llegan a Inglaterra huyendo de la miseria de sus países buscando una vida mejor, poniendo a prueba sus propios valores e ideales.
La película nos enfrenta, de manera brillante, con nuestra propia responsabilidad en la realidad social y con el resto de los trabajadores. Un retrato sin concesiones de una sociedad competitiva y excluyente que nos enfrenta a unos contra otros por las migas de la torta.
Si bien esta película no se estrenó comercialmente en la Argentina (sólo se vio en el BAFICI 2008) podrá verse próximamente en el ciclo de cine-debate que está organizando la Comisión de Cultura de Empieza por Casa. Nuestra calificación: 8 Don Carlos.
¡A no perdérsela!
Atentos librianos y librianas
Por si no lo sabía, si usted nació entre el 23 de septiembre y el 22 de octubre, su signo es Libra. Y sus gustos, no lo dude, son los siguientes:
Piedra: Berilo Rosa, cobre.
Color: verde.
Medio de locomoción preferido: taxi.
Y así te va a ir...
Amor: Para los librianos en pareja con cáncer, no serán días fáciles. No tome decisiones drásticas hasta pasar el solsticio de noviembre.
Trabajo: En este plano, se avecinan días difíciles. Haga todos los intentos que encuentre a su alcance. Usted es un luchador y esa actitud no se pierde aún en la derrota más avasalladora. Busque expresarse con la verba que caracteriza su carisma, despliegue todos aquellos actos que lo vuelven un emblema de seducción, saque a la luz todos esos actos que lo convierten en un emblema de solidaridad y empuje.
Salud: Cuídese en las comidas. Es hora de empezar la dieta.
Lo importante: No aferrarse a sillas vaciadas desde hace mucho tiempo.
Algunas personalidades de libra: Paladium Catore, Homero Simpson, Julio Iglesias, Susan Sarandon, Natalia Oreiro y Marixa Bali.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Declaración del Taller de Estudios Laborales: "El conflicto del Subte: ¿quiénes son los responsables?"
El Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, acusa a los trabajadores del subte de realizar un paro de actividades perjudicando innecesariamente a los usuarios a pesar de que él los había recibido y solicitado “un poco de paciencia”, argumentando que el motivo de su demora radicaba en “la dificultad para resolver” el pedido de inscripción.
Ahora el Ministerio ha dictado la resolución 1024/09 declarando al transporte subterráneo como servicio esencial y encargando indebidamente a la empresa que fije un mecanismo de aseguramiento de servicios mínimos. Esta declaración es totalmente ilegal y en la práctica significa una virtual derogación del derecho de huelga.
No dice el Ministro que la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSP) se constituyó por libre decisión de los trabajadores del subte hace más de un año atrás; que el 5 de septiembre de 2008 inició el trámite de inscripción ante la autoridad administrativa; y que el 3 de noviembre de 2008 la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales emitió dictamen favorable a su inscripción por haberse cumplido en debida forma con todos los pasos y requisitos legales.
Oculta también el ministro que el 28 de noviembre de 2008 (hace ya casi un año) la Secretaria Nacional del Trabajo, Noemí Rial, le elevó el proyecto de resolución de inscripción gremial (fs. 112 del expediente). Que pese a contar con el dictamen técnico legal favorable y con el proyecto de la resolución, no la firmó y retuvo el expediente. Que vencidos todos los plazos legales, en junio de 2009 se presentó un pedido de pronto despacho, y aun así no firmó. Que el 29 de septiembre de 2009 el Juzgado Nacional del Trabajo Nº 79 dictó resolución ordenándole que resolviera en el expediente. Que, sin ningún argumento válido, el Ministro apeló esa resolución, estirando innecesariamente la solución del problema. Tampoco dice que el 27 de octubre la Sala X de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo confirmó en todos sus términos la resolución judicial que le ordenaba inscribir al nuevo sindicato del subte.
Si existe dictamen favorable de los propios asesores legales del Ministro; si está el proyecto de resolución de inscripción gremial elevado por la Secretaria de Trabajo, Noemí Rial, desde hace casi un año; si ya se vencieron todos los plazos legales; y se dictaron dos sentencias judiciales ordenando que resuelva; nos preguntamos, ¿por qué el ministro Tomada no firma la resolución de inscripción gremial del nuevo sindicato del subte y premetro?
El art. 14 bis de nuestra Constitución Nacional establece claramente el derecho de formar sindicatos sin autorización previa, con el solo requisito de su inscripción en un registro especial. El Ministerio de Trabajo viola abiertamente la norma constitucional convirtiendo al trámite de inscripción en un mecanismo selectivo por el cual se otorga la inscripción solamente a aquellos que son del agrado político del poder, atropellando los derechos a la libertad y autonomía sindical de los trabajadores, en este caso del subte.
Durante el verano de 2009 casi todos los empleados del Metrovías participaron de una consulta, verificada por escribano público y la prensa, donde se manifestaron por la creación de un nuevo sindicato propio. Más de 1.600 trabajadores del subte ya están afiliados a la nueva organización sindical, aun antes de que ésta cuente con la inscripción gremial, lo que expresa sin lugar a dudas cuál es su voluntad.
No se está discutiendo ahora quien tiene la personería gremial, es decir quién tiene la representación única que establece la ley de los empleados del subte. De lo que ahora se trata es que el Ministerio cumpla sin dilaciones injustificables con su función administrativa de registrar a la nueva organización gremial, trámite que según la ley no puede ser condicionado de ninguna forma.
El Ministro de Trabajo viene incumpliendo con sus deberes de funcionario público al negar la inscripción gremial peticionada, vulnerando así el Convenio 87 OIT, pactos internacionales ratificados por nuestro país e integrados en forma directa a nuestro ordenamiento jurídico, la Constitución Nacional, y hasta la ley 23.551 de asociaciones sindicales.
Pero mientras demoraba ilegalmente la firma de la inscripción, no vaciló en homologar un acuerdo espurio entre directivos de la UTA y la empresa Metrovías, para descontar compulsivamente el 1% de los salarios a todos los trabajadores del subte que se desafiliaron masivamente y pasaron al nuevo sindicato, con destino a las finanzas del sindicato que abandonaron y repudian, en una suerte de burla grotesca y provocadora. La empresa Metrovías, que se llena la boca afirmando que son ajenos al conflicto actual, deberá explicar este acuerdo que demuestra que son socios en este nuevo ataque montado contra los trabajadores.
El Ministro de Trabajo Tomada es el responsable directo del conflicto, el principal causante de los serios problemas de tránsito en la ciudad, el que ha provocado que un simple trámite de inscripción gremial derive en un conflicto de alcances impredecibles, es el responsable de las amenazas y agresiones sufridas por los trabajadores; y de las molestias y perjuicios sufridos por millones de usuarios del subte.
Y finalmente, sumando nuevos desaciertos, como si fuera ajeno a todo lo que está ocurriendo y no el principal responsable, decide fijar un diagrama de servicios mínimos para asegurar, dice, el transporte a los usuarios. Esto constituye una grosera violación de la ley 25.877 aprobada por este mismo gobierno y anunciada como una recuperación de la legalidad por ajustar, correctamente, nuestra legislación a las normas de la OIT en materia de conflictos en servicios esenciales. El servicio de transporte público subterráneo de pasajeros no es un servicio esencial conforme la definición de la OIT y de la misma ley 25.877, y no se puede incluir porque no se ha constituido aun la Comisión de Garantías que es la única que por ley podría ampliar el listado.
Que nadie se deje confundir sobre esto, los trabajadores, que aguardaron durante más de un año, que cumplieron con todos los pasos legales, que reclamaron por todos los medios a su alcance y agotaron todas las instancias, no tienen la culpa de los problemas derivados de su ejercicio del derecho constitucional de huelga al que se ven impelidos a recurrir para defender sus derechos ante la mala fe e incumplimiento por parte de las autoridades de sus deberes y obligaciones.
Desde el Taller de Estudios Laborales (TEL) nos solidarizamos plenamente con los trabajadores del subte y premetro y reclamamos del Ministerio de Trabajo de la Nación la inmediata inscripción gremial de su organización sindical (la AGTSP); la derogación de la resolución que encuadra ilegalmente al transporte subterráneo de pasajeros como servicio esencial; así como la que homologa una arbitraria “cuota solidaria” que constituye un robo al salario de estos trabajadores.
Que el Ministerio de Trabajo cumpla con la ley y así concluya este conflicto, recuperemos la normalidad del transporte de pasajeros en la ciudad de Buenos Aires, y se lleve tranquilidad a las familias y a los usuarios, para que dejen de ser rehenes de las especulaciones políticas del gobierno.
Taller de Estudios Laborales
Buenos Aires, 10 de Noviembre de 2009
Ahora el Ministerio ha dictado la resolución 1024/09 declarando al transporte subterráneo como servicio esencial y encargando indebidamente a la empresa que fije un mecanismo de aseguramiento de servicios mínimos. Esta declaración es totalmente ilegal y en la práctica significa una virtual derogación del derecho de huelga.
No dice el Ministro que la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSP) se constituyó por libre decisión de los trabajadores del subte hace más de un año atrás; que el 5 de septiembre de 2008 inició el trámite de inscripción ante la autoridad administrativa; y que el 3 de noviembre de 2008 la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales emitió dictamen favorable a su inscripción por haberse cumplido en debida forma con todos los pasos y requisitos legales.
Oculta también el ministro que el 28 de noviembre de 2008 (hace ya casi un año) la Secretaria Nacional del Trabajo, Noemí Rial, le elevó el proyecto de resolución de inscripción gremial (fs. 112 del expediente). Que pese a contar con el dictamen técnico legal favorable y con el proyecto de la resolución, no la firmó y retuvo el expediente. Que vencidos todos los plazos legales, en junio de 2009 se presentó un pedido de pronto despacho, y aun así no firmó. Que el 29 de septiembre de 2009 el Juzgado Nacional del Trabajo Nº 79 dictó resolución ordenándole que resolviera en el expediente. Que, sin ningún argumento válido, el Ministro apeló esa resolución, estirando innecesariamente la solución del problema. Tampoco dice que el 27 de octubre la Sala X de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo confirmó en todos sus términos la resolución judicial que le ordenaba inscribir al nuevo sindicato del subte.
Si existe dictamen favorable de los propios asesores legales del Ministro; si está el proyecto de resolución de inscripción gremial elevado por la Secretaria de Trabajo, Noemí Rial, desde hace casi un año; si ya se vencieron todos los plazos legales; y se dictaron dos sentencias judiciales ordenando que resuelva; nos preguntamos, ¿por qué el ministro Tomada no firma la resolución de inscripción gremial del nuevo sindicato del subte y premetro?
El art. 14 bis de nuestra Constitución Nacional establece claramente el derecho de formar sindicatos sin autorización previa, con el solo requisito de su inscripción en un registro especial. El Ministerio de Trabajo viola abiertamente la norma constitucional convirtiendo al trámite de inscripción en un mecanismo selectivo por el cual se otorga la inscripción solamente a aquellos que son del agrado político del poder, atropellando los derechos a la libertad y autonomía sindical de los trabajadores, en este caso del subte.
Durante el verano de 2009 casi todos los empleados del Metrovías participaron de una consulta, verificada por escribano público y la prensa, donde se manifestaron por la creación de un nuevo sindicato propio. Más de 1.600 trabajadores del subte ya están afiliados a la nueva organización sindical, aun antes de que ésta cuente con la inscripción gremial, lo que expresa sin lugar a dudas cuál es su voluntad.
No se está discutiendo ahora quien tiene la personería gremial, es decir quién tiene la representación única que establece la ley de los empleados del subte. De lo que ahora se trata es que el Ministerio cumpla sin dilaciones injustificables con su función administrativa de registrar a la nueva organización gremial, trámite que según la ley no puede ser condicionado de ninguna forma.
El Ministro de Trabajo viene incumpliendo con sus deberes de funcionario público al negar la inscripción gremial peticionada, vulnerando así el Convenio 87 OIT, pactos internacionales ratificados por nuestro país e integrados en forma directa a nuestro ordenamiento jurídico, la Constitución Nacional, y hasta la ley 23.551 de asociaciones sindicales.
Pero mientras demoraba ilegalmente la firma de la inscripción, no vaciló en homologar un acuerdo espurio entre directivos de la UTA y la empresa Metrovías, para descontar compulsivamente el 1% de los salarios a todos los trabajadores del subte que se desafiliaron masivamente y pasaron al nuevo sindicato, con destino a las finanzas del sindicato que abandonaron y repudian, en una suerte de burla grotesca y provocadora. La empresa Metrovías, que se llena la boca afirmando que son ajenos al conflicto actual, deberá explicar este acuerdo que demuestra que son socios en este nuevo ataque montado contra los trabajadores.
El Ministro de Trabajo Tomada es el responsable directo del conflicto, el principal causante de los serios problemas de tránsito en la ciudad, el que ha provocado que un simple trámite de inscripción gremial derive en un conflicto de alcances impredecibles, es el responsable de las amenazas y agresiones sufridas por los trabajadores; y de las molestias y perjuicios sufridos por millones de usuarios del subte.
Y finalmente, sumando nuevos desaciertos, como si fuera ajeno a todo lo que está ocurriendo y no el principal responsable, decide fijar un diagrama de servicios mínimos para asegurar, dice, el transporte a los usuarios. Esto constituye una grosera violación de la ley 25.877 aprobada por este mismo gobierno y anunciada como una recuperación de la legalidad por ajustar, correctamente, nuestra legislación a las normas de la OIT en materia de conflictos en servicios esenciales. El servicio de transporte público subterráneo de pasajeros no es un servicio esencial conforme la definición de la OIT y de la misma ley 25.877, y no se puede incluir porque no se ha constituido aun la Comisión de Garantías que es la única que por ley podría ampliar el listado.
Que nadie se deje confundir sobre esto, los trabajadores, que aguardaron durante más de un año, que cumplieron con todos los pasos legales, que reclamaron por todos los medios a su alcance y agotaron todas las instancias, no tienen la culpa de los problemas derivados de su ejercicio del derecho constitucional de huelga al que se ven impelidos a recurrir para defender sus derechos ante la mala fe e incumplimiento por parte de las autoridades de sus deberes y obligaciones.
Desde el Taller de Estudios Laborales (TEL) nos solidarizamos plenamente con los trabajadores del subte y premetro y reclamamos del Ministerio de Trabajo de la Nación la inmediata inscripción gremial de su organización sindical (la AGTSP); la derogación de la resolución que encuadra ilegalmente al transporte subterráneo de pasajeros como servicio esencial; así como la que homologa una arbitraria “cuota solidaria” que constituye un robo al salario de estos trabajadores.
Que el Ministerio de Trabajo cumpla con la ley y así concluya este conflicto, recuperemos la normalidad del transporte de pasajeros en la ciudad de Buenos Aires, y se lleve tranquilidad a las familias y a los usuarios, para que dejen de ser rehenes de las especulaciones políticas del gobierno.
Taller de Estudios Laborales
Buenos Aires, 10 de Noviembre de 2009
viernes, 6 de noviembre de 2009
La lucha del Subte es justa y merece triunfar: apoyemos el reclamo de los trabajadores por el Sindicato propio
Desde Empieza por Casa expresamos nuestra absoluta solidaridad con el legítimo reclamo de los trabajadores y trabajadoras del Subte quienes exigen el reconocimiento legal de su Sindicato, petición que les está siendo denegada por las máximas autoridades de nuestro Ministerio a causa de la inaceptable presión política de la dirección de la Unión Tranviaria Automotor (UTA).
En este contexto, las medidas de fuerza que los trabajadores vienen llevando a cabo constituyen el último recurso al que deben forzosamente apelar, pues su legítimo y legal reclamo por un Sindicato propio –apoyado por la abrumadora mayoría de los trabajadores de Metrovías- viene siendo reiteradamente desoído y el respectivo expediente… debidamente “cajoneado”.
Como si fuera poco, los compañeros del Subte deben hacer frente a las provocaciones y agresiones de las patotas de la UTA. La más reciente y grave se dio hoy viernes 6 de noviembre, cuando un grupo de choque de dicho sindicato, junto con efectivos policiales, ingresaron a la casa de la ex esposa del delegado Néstor Segovia, en la localidad de Moreno, golpeándola a ella y a dos de sus hijos (uno de ellos debió ser internado por la golpiza recibida).
Frente a la inacción oficial y las agresiones de los matones a sueldo, expresamos nuestro total apoyo y solidaridad con la ejemplar pelea que están llevando adelante los compañeros y compañeras del Subte. Y decimos que su lucha es nuestra lucha.
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